
Los resultados de la evaluación internacional evidencian desafíos en ciencias, matemática y lectura. Un docente investigador de la Universidad Estatal de Milagro analiza los factores asociados al desempeño y plantea acciones para fortalecer los aprendizajes.
Los resultados de PISA 2025 han colocado nuevamente el aprendizaje de los estudiantes en el centro del debate educativo. La participación de Ecuador permite contar con información internacional para analizar las competencias desarrolladas por los estudiantes y reflexionar sobre los desafíos que enfrenta el sistema educativo.
La evaluación, impulsada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mide la capacidad de estudiantes de 15 años para aplicar conocimientos y habilidades en situaciones de la vida cotidiana. PISA 2025 tuvo a Ciencias como dominio principal y evaluó también Matemática y Lectura, además de incorporar el aprendizaje en el mundo digital.
Para Ecuador, esta edición representa un hito al constituir su primera participación en el estudio principal de PISA, luego de haber formado parte de PISA para el Desarrollo. Los resultados obtenidos se encuentran por debajo del promedio de los países de la OCDE y plantean desafíos para fortalecer competencias fundamentales.
Esta información puede complementarse con las evaluaciones nacionales desarrolladas por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL), que permiten observar los aprendizajes alcanzados en diferentes niveles de formación y analizar los factores que pueden incidir en el desempeño estudiantil.
La mirada desde las Ciencias
Para el Ph. D. Marcos Francisco Guerrero Zambrano, docente investigador y profesor agregado de la Universidad Estatal de Milagro (UNEMI), los resultados en Ciencias responden a una combinación de factores y no pueden atribuirse a una sola causa.
El académico explica que las dificultades en el desempeño pueden relacionarse con aprendizajes acumulados desde niveles educativos anteriores, dificultades en comprensión lectora y razonamiento matemático, además de factores socioeconómicos, condiciones de infraestructura, asistencia escolar y oportunidades reales para que los estudiantes apliquen el conocimiento científico.
Guerrero, sostiene que uno de los desafíos consiste en lograr que los conocimientos adquiridos en el aula puedan utilizarse en situaciones que demanden investigación, análisis de datos y argumentación. Desde esta perspectiva, plantea revisar la relación entre el currículo, las metodologías de enseñanza y los sistemas de evaluación.
Entre las acciones que considera necesarias están el impulso de una enseñanza basada en la indagación y la experimentación, el desarrollo de habilidades para interpretar gráficos, datos y evidencias, así como la detección temprana de dificultades mediante procesos de evaluación formativa.
El docente investigador agrega que la alfabetización digital y el uso de herramientas de inteligencia artificial deben incorporarse con un propósito educativo, orientado a investigar, contrastar información y recibir retroalimentación, sin sustituir el razonamiento del estudiante.
Matemática: comprender antes que aplicar
En matemática, el análisis del académico de UNEMI apunta a dificultades que pueden acumularse a lo largo de la trayectoria escolar y que están relacionadas con la consolidación de conocimientos fundamentales, la comprensión de problemas escritos y el desarrollo del razonamiento.
Para Guerrero, el reto no se limita al dominio de operaciones o a la aplicación mecánica de algoritmos. El estudiante debe desarrollar la capacidad de comprender una situación, representarla matemáticamente, seleccionar una estrategia, resolverla, interpretar el resultado y justificar el procedimiento utilizado.
En este proceso adquieren importancia las diferentes representaciones —verbales, algebraicas, gráficas y tabulares—, junto con la evaluación formativa y una retroalimentación que permita comprender y corregir los errores.
El académico considera necesario identificar de manera temprana los aprendizajes que no han sido consolidados y ofrecer apoyos diferenciados a los estudiantes. Este trabajo permitiría atender las dificultades antes de que se acumulen y afecten el desarrollo de competencias en niveles posteriores.
Más allá de las cifras
Los resultados de PISA y de las evaluaciones nacionales ofrecen información que trasciende la comparación de puntajes. Desde la academia, representan una oportunidad para analizar qué ocurre en los procesos de enseñanza y aprendizaje, identificar las competencias que requieren mayor atención y generar acciones orientadas a su fortalecimiento.
El análisis académico realizado desde la Universidad Estatal de Milagro permite comprender que las dificultades en Ciencias y Matemática responden a factores relacionados entre sí y requieren respuestas que involucren metodologías de enseñanza, sistemas de evaluación, formación docente y acompañamiento a los estudiantes.
El desafío para el sistema educativo ecuatoriano está en convertir los resultados de las evaluaciones en información útil para la toma de decisiones. La identificación temprana de dificultades, el fortalecimiento de las competencias fundamentales y la generación de mayores oportunidades para aplicar el conocimiento pueden contribuir a mejorar los aprendizajes de las nuevas generaciones.


