
El Vicerrectorado de Vinculación, a través de Educación Continua, desarrolló un curso gratuito de elaboración de terrarios con arena de colores, que combinó aprendizaje práctico con herramientas básicas para proyectar esta técnica como una alternativa productiva.
Una planta, un recipiente de vidrio y varias capas de arena de colores pueden convertirse en algo más que un elemento decorativo. Para quienes participaron en el curso de elaboración de terrarios de la Universidad Estatal de Milagro (UNEMI), fueron el punto de partida para aprender una nueva técnica y descubrir sus posibilidades como actividad productiva.
La iniciativa forma parte de una visión institucional promovida por el rector de UNEMI, Dr. Fabricio Guevara Viejó, orientada a ampliar el alcance de las capacitaciones de Educación Continua hacia la comunidad e incorporar aprendizajes prácticos que aporten herramientas para el trabajo y el emprendimiento.
Desde el Vicerrectorado de Vinculación, liderado por la Dra. Mayra D’Armas, se fortalece esta relación entre Universidad y comunidad mediante espacios de formación orientados al desarrollo de habilidades y oficios. La propuesta permite que jóvenes, madres, padres y otros integrantes de la ciudadanía accedan a conocimientos que pueden aplicar en iniciativas personales o productivas.
“Estamos potenciando nuestra responsabilidad social y buscando mecanismos para que la comunidad en general tenga medios de sustentarse y alcanzar una mejor calidad de vida”, señaló la Vicerrectora de Vinculación al explicar el propósito de estas capacitaciones.
Aprender haciendo
El curso fue coordinado por la MSc. Evelin Arteaga, coordinadora de Educación Continua, quien destacó el interés generado entre las participantes a medida que avanzaba el proceso formativo y comprobaban que podían transformar materiales sencillos en productos con potencial de comercialización.
La capacitación fue gratuita e incluyó los materiales y la materia prima necesarios para desarrollar las actividades prácticas, facilitando que las participantes concentraran sus esfuerzos en aprender, experimentar y perfeccionar la técnica.
La MSc. Wendy Ríos Bohórquez, capacitadora, explicó que el aprendizaje fue más allá de la composición estética de los terrarios. Durante las jornadas se abordaron técnicas para combinar arenas, seleccionar plantas, trabajar diferentes tamaños y acabados, calcular costos, identificar proveedores y establecer precios.
A estos conocimientos se incorporaron nociones relacionadas con la comercialización, como atención al cliente, identificación de perfiles de compradores y preparación para participar en espacios de venta, entre ellos las ferias que promueve la Universidad.
Una técnica con posibilidades para emprender
Las distintas aplicaciones de los terrarios permitieron a las participantes identificar posibles nichos de mercado. Las piezas pequeñas, por ejemplo, pueden utilizarse como recuerdos para bodas, bautizos y otras celebraciones, mientras que diseños de mayor tamaño o con acabados personalizados pueden orientarse a clientes interesados en decoración y plantas.
Para Stefannia Torres, egresada de la carrera de Derecho y beneficiaria del curso, la experiencia significó la posibilidad de incorporar nuevos conocimientos y continuar participando en futuros niveles de capacitación.
Magaly Mora encontró en esta técnica una oportunidad para compartir lo aprendido con un grupo de mujeres con el que trabaja y, al mismo tiempo, explorar una alternativa de negocio. Blanca Ortiz, motivada por su afinidad con las plantas, descubrió en los terrarios una propuesta diferente que podría incorporar a sus actividades productivas.
Para Estefanía Santana Haro, emprendedora, la elaboración de terrarios representa además una forma de mantener contacto con la naturaleza y explorar conceptos relacionados con el aprovechamiento de recursos y la generación de nuevas propuestas comerciales.
Con estas acciones, UNEMI lleva el conocimiento más allá del aula y lo acerca a las necesidades cotidianas de la comunidad. Lo aprendido durante una capacitación puede encontrar continuidad en el hogar, una feria, una red social o convertirse en el punto de partida de una iniciativa propia.
A través del Vicerrectorado de Vinculación, la Universidad continúa generando espacios gratuitos de formación que fortalecen capacidades, acercan nuevos oficios a la ciudadanía y brindan herramientas para explorar alternativas productivas.
Porque una nueva habilidad también puede convertirse en el comienzo de una nueva oportunidad.



